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diez

En una servilleta dispuesta a perderse en el mar, escribiré que fuiste tú quien me besó las heridas abiertas que ningún alcohol logró cicatrizar... Algún día podré sentarme en cualquier borde y le podré contar a alguien que fue tu saliva la que consiguió los puntos de sutura, pero que <al final> no fuimos más que dos seres que se encontraron en ese camino que no pudo ir al mismo sitio. Le contaré que un miércoles quince de septiembre de un año diez viajé al futuro y vine a escribir esto que estoy contando en pasado y presente Que ahora, envuelta en alvéolo cortical, desvanezco con el tiempo quizá... termino con el tiempo quizá... de forma borrosa sin estar... ...te escribo, para decirte que no pudiste imaginar el tamaño de las alas que sentía sin tener... y que... hoy paré... paré de creer que puedo volar- que ahora me toca caminar... Pero sobre todo que... </al final> pude ver que eso fue una despedida con punto final disfr...

coexistir

Mi pequeña utopía, viví dentro de un kaleidoscopio perdido que encontré entre la hierba de alguna solitaria vez en la que me aventuré a explorar.  Yo no quería estar sola. Siempre imaginé tener compañeros de viaje, siempre quise estar en una manada de mi misma especie, sentirme resguardada con otros, despertar y no escuchar el ruido del vacío. No era tan difícil voltear al cielo, fue más difícil aceptar la realidad cada noche en mi ventana. Mi única compañía eran las luces encendidas de las ventanas cercanas, mientras el león, su cachorro y el ciervo dormían, yo buscaba aterrada a cuál estrella pertenecía.  El día era tan mundano, tan lleno de juicios y reproches. El ciervo asechado siempre huía. Y yo, tenía que seguir. Crecer entre leones te hace infeliz y fuerte. Estaba al borde del precipicio obligada a saltar, el tiempo había pasado y esa foránea sensación permanecía. Después de meditar en la orilla, aún había estrellas.  Me abandoné en el lu...

3

Dejaré de buscar en cada gesto, en cada ruido, en cada amanecer, en cada anochecer. Dejaré de vaciar mi cuerpo entero, mis minutos, mis segundos. Dejaré de esperar en la ventana, de pensar en la almohada, de extrañar frente al reloj, de fumar mientras veo al sol partir. Dejaré de buscar explicaciones. Determinación.

13

Sumergirse en el infinito océano entre los peces, ninguno es de los tuyos, no hay pasos, no hay tiempo, no hay manos cálidas confortando la sal escurrida de tu mejilla. ¿Quiénes son? que no pueden ver más allá del estanque en el que creen vivir... ¿Qué es lo que buscan? si recorren el mar sin poder llegar al fin, si creen que tienen pies que los amarra al suelo. Te sientes perdido y aturdido, estás contracorriente, tu actitud es humana, tu entrega es total, entiendes la vida, pero no los entiendes a ellos. Comprendí la hierba que he de tener que beber... cautela, te pueden devorar.

adelante

Cierro los ojos y te entierro. Suspiro y te entierro. Abro los ojos y vivo. Palabras y letras me sobran.

dilo

El silencio que te consume, penetra y te evapora... el silencio que ríe y habla, repite lo ya escuchado, encierra lo ya sentido y se lleva todo lo demás... no hay corona y no hay victoria, no hay libertad sin intentar luchar contra ti mismo, no hay justicia sin ser tan jodidamente egoísta.

rorrmi

Esta batalla, que quiere terminar venciéndome, lucho contra ti que no me dejas descansar, lucho contra tu inmensa fuerza que pone mis rodillas a temblar y ahoga mis mejillas, sofoca todo lo que ve, esta batalla que me das día con día, mis pensamientos se retuercen entre tu eco y mi  eco. Hay algo mal en el aire, el tiempo, el día, la mente... hay algo mal en ti. Nadie lo ve, nadie lo siente, que detrás de estos ojos húmedos, estamos tú y yo en guerra, hoy más que nunca necesito unas cálidas manos en mi hombro... el suave susurro que sabe calmarme aún en silencio. Arrojaré una piedra al estanque, me refugiaré en mi caparazón y cerraré los ojos hasta que todo pase.