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glósóli una vez más.

Después de tanto recorrer bosques perdidos y olvidados, me sumergí en un largo viaje de situaciones ya vividas, el olor a tierra mojada, bañada en lágrimas y a hojas recién reencarnadas, me llenaba de una nostalgia tremenda, jamás sentida... era una nueva experiencia para mí, estar recostada sobre tanto deseo frustrado y buscar en las nubes mi utopía perdida, sólo pude cerrar los ojos con suavidad y lentamente suspirar, me dejé guiar por las esferas de luz atrapadas en mis párpados y el sonido del viento comenzó a cantarme con delicadeza hasta decirme palabras que apenas y podía entender, en ese momento me encontré, ahí estaba yo. Exhalé un profundo peso que llevaba sobre mi espalda e inhalé tranquilidad, sentí la hospitalidad de los árboles y la nobleza de la madre tierra que en ese momento me abrazaba y me permitía ver más allá de la penumbra con la que el mundo se mantiene cegado, me puse las manos en el rostro y sonreí. Ya debía de volver, mi lápiz y pluma esperaban con ans...

hoy

Hoy no quiero pensar, hoy no quiero escuchar, hoy no quiero saber, hoy no quiero dormir, hoy no quiero sentir, hoy no quiero decir, hoy no quiero soñar, hoy no quiero existir.

simple numbers

Y es que trato de caminar sin ver los rostros de las personas al pasar, suelo ir imaginando que no te encuentro y siempre pretendo evadir esas miradas que penetran hasta el más vago recuerdo tuyo, no quiero voltear hacia atrás y verte de nuevo ahí, o tal vez lo que no quiero es crear esa imagen tuya y pensar que aún sigues mis pasos como antes lo hacías, me cuesta trabajo no enloquecer... pero seré sincera; tu ausencia me provoca querer olvidar hasta mi nombre.

así dijo que sería...

Llorando, la niña solitaria caminaba en el parque de los recuerdos, se percató de que nadie la observara y con sus ojitos tristes le preguntó a la vieja banca amiga de los buenos momentos, una y otra y otra y otra vez... por qué si habían tantos árboles, tantas hormigas, tanta gente, tantas nubes, tantos suspiros, tantos testigos... tantas palabras, ¿por qué le engañó así?...la niña, cansada de buscar la respuesta, caminó y se alejó de ese lugar que tanto le hacía pensar, la banca la observó y al fin murmuró... ingenu a .

cuestión de minutos.

Ese líquido... que sabe a recuerdos, que quema mi piel... que cae lentamente. ¿Recuerdas la vez en la que jugamos todo el día en el parque? había cientos de mosquitos, cada uno me susurraba al oído lo hermosa que lucías esa tarde, y se reían de mi, porque te lo dije y creíste que estaba loca. Cómo olvidar...!! La vez en la que vimos el atardecer sobre la arena, y el cielo parecía reflejar con nubes cremosas sabor naranja rojizo, tal vez una pizca de morado, lo feliz que era ese momento. Y el día en el que concluyó la casita de árbol que tanto anhelamos, pedimos tu comida favorita y al final brindamos con un buen vino, que volví a probar... después de la vez en que juré no lo haría de nuevo, pero en realidad el momento lo ameritaba. Aún no olvido, cada pastel de cumpleaños, eran tantas las velitas que podía bien parecer una fogata, o cuando apareció en ti tu primera arruga, te quejaste tanto... mientras que yo moría de la felicidad, por haber estado ahí mientras te veías al espejo, ...

hysteric boeotia

No sé cómo, ni cuándo sucedió, ni siquiera tiempo de parpadear me dio... mi cerebro un tanto inconexo se quedó momentáneamente perplejo. Fue en ese instante en el que te sentí inesperadamente aquí; sin poder hacer nada, te deje fluir como un pequeño barco de papel a la deriva, y te vi derramar esa gota sabor necesidad y miedo. Y yo, que con tan inconmensurable imaginación, no dejé de idear situaciones inexistentes , pero es que es tu figura perpetua en mi mente, tal vez la manera en que te imagino, tan cabida y amoldable a mis manos, fácil de esbozar. Y he de nuevo en estos rumbos, tratando de escabullirme detrás de estas líneas, hoy para mí nada fue erróneo, sólo inoportuno .