Entradas

catarsis

Todos los años se convirtieron en una estrella fugaz.

...

hablando de transparencia solo tú podías ver lo que nadie más ha podido ver de mí y solo tú pudiste decidir olvidar Lo que yo decido no querer olvidar por cierto, hoy descubrí una canción nueva y la pongo en modo repetición hasta que me seco o ya no queda más de mí en presente pero me hace venir aquí a dejar en pasado lo que sucede en futuro y así se confunden mis conjugaciones para dejarme un día más. tell me why I'm waiting - timmies y después despierto –otra vez después– de las pesadillas mend - elsiane y respiro profundo para alejar a la taquicardia inhalo profundo para calmar las náuseas exhalo profundo profundo para llegar a donde me encuentro. (me encuentro, aquí). Y así, con las manecillas del reloj anchor - novo amor de fondo... Y yo viendo el día aparecer.

ayer

La hoja que nunca llegó a su destino; Perdón por todos los años que me apasioné con mis temas de interés, nunca antes hubo con quién compartirlos y me mirara a los ojos con atención. Perdón por las noches de desvelo obligado, los monstruos que me acechaban siempre tuvieron hora exacta de visita, y no sabía cómo enfrentarlos, perdón porque poco a poco me fueron invadiendo la sonrisa que no conocía de mí, hasta antes de ti. Perdón si esperaba demasiado, mis huecos me desgarraban por dentro rogándome por un poco de afecto o calidez, que cualquier símbolo de atención me dejaba ciega y aturdida. Perdón por querer olvidar las tormentas y lanzarme al mar sin saber nadar, la arena y las olas internas me arrastraban sin control hasta dejarme inconsciente. Vivir con vacío es ir con los ojos vendados mientras tienes una soga al cuello, esperando tirar de ella o lentamente desatarla y guardarla. Todo es transparente, tan transparente que te vuelves invisible y a veces ni tú mismo te ves...

diez

En una servilleta dispuesta a perderse en el mar, escribiré que fuiste tú quien me besó las heridas abiertas que ningún alcohol logró cicatrizar... Algún día podré sentarme en cualquier borde y le podré contar a alguien que fue tu saliva la que consiguió los puntos de sutura, pero que <al final> no fuimos más que dos seres que se encontraron en ese camino que no pudo ir al mismo sitio. Le contaré que un miércoles quince de septiembre de un año diez viajé al futuro y vine a escribir esto que estoy contando en pasado y presente Que ahora, envuelta en alvéolo cortical, desvanezco con el tiempo quizá... termino con el tiempo quizá... de forma borrosa sin estar... ...te escribo, para decirte que no pudiste imaginar el tamaño de las alas que sentía sin tener... y que... hoy paré... paré de creer que puedo volar- que ahora me toca caminar... Pero sobre todo que... </al final> pude ver que eso fue una despedida con punto final disfr...

coexistir

Mi pequeña utopía, viví dentro de un kaleidoscopio perdido que encontré entre la hierba de alguna solitaria vez en la que me aventuré a explorar.  Yo no quería estar sola. Siempre imaginé tener compañeros de viaje, siempre quise estar en una manada de mi misma especie, sentirme resguardada con otros, despertar y no escuchar el ruido del vacío. No era tan difícil voltear al cielo, fue más difícil aceptar la realidad cada noche en mi ventana. Mi única compañía eran las luces encendidas de las ventanas cercanas, mientras el león, su cachorro y el ciervo dormían, yo buscaba aterrada a cuál estrella pertenecía.  El día era tan mundano, tan lleno de juicios y reproches. El ciervo asechado siempre huía. Y yo, tenía que seguir. Crecer entre leones te hace infeliz y fuerte. Estaba al borde del precipicio obligada a saltar, el tiempo había pasado y esa foránea sensación permanecía. Después de meditar en la orilla, aún había estrellas.  Me abandoné en el lu...

3

Dejaré de buscar en cada gesto, en cada ruido, en cada amanecer, en cada anochecer. Dejaré de vaciar mi cuerpo entero, mis minutos, mis segundos. Dejaré de esperar en la ventana, de pensar en la almohada, de extrañar frente al reloj, de fumar mientras veo al sol partir. Dejaré de buscar explicaciones. Determinación.

13

Sumergirse en el infinito océano entre los peces, ninguno es de los tuyos, no hay pasos, no hay tiempo, no hay manos cálidas confortando la sal escurrida de tu mejilla. ¿Quiénes son? que no pueden ver más allá del estanque en el que creen vivir... ¿Qué es lo que buscan? si recorren el mar sin poder llegar al fin, si creen que tienen pies que los amarra al suelo. Te sientes perdido y aturdido, estás contracorriente, tu actitud es humana, tu entrega es total, entiendes la vida, pero no los entiendes a ellos. Comprendí la hierba que he de tener que beber... cautela, te pueden devorar.

adelante

Cierro los ojos y te entierro. Suspiro y te entierro. Abro los ojos y vivo. Palabras y letras me sobran.

dilo

El silencio que te consume, penetra y te evapora... el silencio que ríe y habla, repite lo ya escuchado, encierra lo ya sentido y se lleva todo lo demás... no hay corona y no hay victoria, no hay libertad sin intentar luchar contra ti mismo, no hay justicia sin ser tan jodidamente egoísta.

rorrmi

Esta batalla, que quiere terminar venciéndome, lucho contra ti que no me dejas descansar, lucho contra tu inmensa fuerza que pone mis rodillas a temblar y ahoga mis mejillas, sofoca todo lo que ve, esta batalla que me das día con día, mis pensamientos se retuercen entre tu eco y mi  eco. Hay algo mal en el aire, el tiempo, el día, la mente... hay algo mal en ti. Nadie lo ve, nadie lo siente, que detrás de estos ojos húmedos, estamos tú y yo en guerra, hoy más que nunca necesito unas cálidas manos en mi hombro... el suave susurro que sabe calmarme aún en silencio. Arrojaré una piedra al estanque, me refugiaré en mi caparazón y cerraré los ojos hasta que todo pase.

glósóli una vez más.

Después de tanto recorrer bosques perdidos y olvidados, me sumergí en un largo viaje de situaciones ya vividas, el olor a tierra mojada, bañada en lágrimas y a hojas recién reencarnadas, me llenaba de una nostalgia tremenda, jamás sentida... era una nueva experiencia para mí, estar recostada sobre tanto deseo frustrado y buscar en las nubes mi utopía perdida, sólo pude cerrar los ojos con suavidad y lentamente suspirar, me dejé guiar por las esferas de luz atrapadas en mis párpados y el sonido del viento comenzó a cantarme con delicadeza hasta decirme palabras que apenas y podía entender, en ese momento me encontré, ahí estaba yo. Exhalé un profundo peso que llevaba sobre mi espalda e inhalé tranquilidad, sentí la hospitalidad de los árboles y la nobleza de la madre tierra que en ese momento me abrazaba y me permitía ver más allá de la penumbra con la que el mundo se mantiene cegado, me puse las manos en el rostro y sonreí. Ya debía de volver, mi lápiz y pluma esperaban con ans...

hoy

Hoy no quiero pensar, hoy no quiero escuchar, hoy no quiero saber, hoy no quiero dormir, hoy no quiero sentir, hoy no quiero decir, hoy no quiero soñar, hoy no quiero existir.

simple numbers

Y es que trato de caminar sin ver los rostros de las personas al pasar, suelo ir imaginando que no te encuentro y siempre pretendo evadir esas miradas que penetran hasta el más vago recuerdo tuyo, no quiero voltear hacia atrás y verte de nuevo ahí, o tal vez lo que no quiero es crear esa imagen tuya y pensar que aún sigues mis pasos como antes lo hacías, me cuesta trabajo no enloquecer... pero seré sincera; tu ausencia me provoca querer olvidar hasta mi nombre.

así dijo que sería...

Llorando, la niña solitaria caminaba en el parque de los recuerdos, se percató de que nadie la observara y con sus ojitos tristes le preguntó a la vieja banca amiga de los buenos momentos, una y otra y otra y otra vez... por qué si habían tantos árboles, tantas hormigas, tanta gente, tantas nubes, tantos suspiros, tantos testigos... tantas palabras, ¿por qué le engañó así?...la niña, cansada de buscar la respuesta, caminó y se alejó de ese lugar que tanto le hacía pensar, la banca la observó y al fin murmuró... ingenu a .

cuestión de minutos.

Ese líquido... que sabe a recuerdos, que quema mi piel... que cae lentamente. ¿Recuerdas la vez en la que jugamos todo el día en el parque? había cientos de mosquitos, cada uno me susurraba al oído lo hermosa que lucías esa tarde, y se reían de mi, porque te lo dije y creíste que estaba loca. Cómo olvidar...!! La vez en la que vimos el atardecer sobre la arena, y el cielo parecía reflejar con nubes cremosas sabor naranja rojizo, tal vez una pizca de morado, lo feliz que era ese momento. Y el día en el que concluyó la casita de árbol que tanto anhelamos, pedimos tu comida favorita y al final brindamos con un buen vino, que volví a probar... después de la vez en que juré no lo haría de nuevo, pero en realidad el momento lo ameritaba. Aún no olvido, cada pastel de cumpleaños, eran tantas las velitas que podía bien parecer una fogata, o cuando apareció en ti tu primera arruga, te quejaste tanto... mientras que yo moría de la felicidad, por haber estado ahí mientras te veías al espejo, ...

hysteric boeotia

No sé cómo, ni cuándo sucedió, ni siquiera tiempo de parpadear me dio... mi cerebro un tanto inconexo se quedó momentáneamente perplejo. Fue en ese instante en el que te sentí inesperadamente aquí; sin poder hacer nada, te deje fluir como un pequeño barco de papel a la deriva, y te vi derramar esa gota sabor necesidad y miedo. Y yo, que con tan inconmensurable imaginación, no dejé de idear situaciones inexistentes , pero es que es tu figura perpetua en mi mente, tal vez la manera en que te imagino, tan cabida y amoldable a mis manos, fácil de esbozar. Y he de nuevo en estos rumbos, tratando de escabullirme detrás de estas líneas, hoy para mí nada fue erróneo, sólo inoportuno .